Amar a un ser humano


Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.

Andrea Weitzner

Tanta trampa

“Hay un instante de la vida en el que volvemos a ser lo que fuimos o en el que somos, misteriosamente, lo que nunca pudimos ser.” (Tomás Eloy Martínez)

Está muy bien que sigas jugando. Que hagas un amasijo con mis palabras, que lo dejes picando en la calle, que de otro empedrado extrañes los adoquines y regreses porque te regresan. Está muy bien que te divierta el juego y te aplaudan desde la hinchada. No hace falta que vengas a buscarte, encontrarte en otras letras, que sea otra la mano que dibuje palabras que inunden y otros los ojos que crean la verdad del que no existe.


Mientras tanto: pido gancho; piedra libre para todas mis compañeras.


Me voy por donde vine. Me quedo en el silencio. Sin márgenes ni renglones. Sin puntos suspensivos ni comienzo. No puede haber inicios cuando la confianza falta con aviso y las excusas la juegan de verdades.
Dejo las infelices ilusiones en un baldío para poder edificar sobre ellas una historia que me devuelva las ganas. Me alejo con música de bandoneón en la mirada y si arrastro palabras en esta despedida, es porque se fatigaron de tanto hastío y tanta trampa. Seguí jugando a que sos único, ya te vas a dar cuenta como perdiste cuando se fue el verdadero.

Café y cigarrillos



Sos mediodía.

Café y cigarrillos.

La esperanza que llega,

que alcanza.

Una nueva apuesta,

con diferente clave.

Soy ausencia y límite.

Alas y ancla.

En el barrio que llevás,

ahí te alcanzo.

Te espero entre adoquín y pensamientos.

En la poesía simple de un encuentro.

En la nostalgia anticipada del adiós.

Que cosa!!

Algo que desde este nuevo sitio no hago es poner cosillas de sitios interesantes para vuestro disfrute, buen momento para hacerlo.

Así pues, con el permiso de BaruBaro...

Que cosa

Cosa asquerosa, horrorosa, monstruosa, desastrosa, odiosa, envidiosa, orgullosa, apestosa, espantosa, roñosa, fastidiosamente deliciosa, maravillosa, gustosa, apetitosa, sabrosa, jugosa, hermosa, provechosa, beneficiosa, cladosa, copiosa, enjundiosa, empalagosa, dichosa, faustuosa, pegajosa que no me la saco de mi cabezota aunque no sé si me goza o es sólo una cosa ociosa que no sabe ni porqué la pongo tan cavilosa será que realmente es una tramposa?

By BaruBaro

Ni tan buenos ni tan malos


Leo ayer en un periódico que ha sido detenido un hombre, cuyo nombre ni recuerdo ni sería capaz de pronunciar, por afirmar que el holocausto judío no fue tan terrible como se cuenta; por supuesto que reconoce que murieron un puñado de judíos, pero no fueron más que víctimas de la guerra, que contra ellos no hubo nada personal.

Sinceramente no seré yo el que juzgue sus opiniones, especialmente porque estoy del victimismo judío hasta los mismísimos huevos, pero sí que me asombra esa injusta detención. Podría apostar mi huevo izquierdo (el mas lindo de los dos que tengo? a que si Mr. Hitler no hubiese perdido la guerra no le habrían convertido en el malvado de los malvados, eclipsando así otras canalladas como las de Leopoldo de Bélgica (millones de personas en el Congo murieron bajo su mando) o las del más reciente y casi entrañable Bush, que por recibir las noticias del cielo parece inmune a todo juicio.

Y no es que niegue que los judíos no lo pasaran mal, así como sus compañeros de fatigas los gitanos de los que nadie se acuerda, es solo que quizás ha llegado el momento de pasar página y prestar atención a otros exterminios que están teniendo lugar ahora mismo. Digo, porque si vamos a lamentarnos de cada fechoría durante 60 años ya pueden morir tranquilos en Irak, porque hasta el 2120 no les toca. Eso, o nos ponemos a indignarnos por todos los que ha habido en la historia de la humanidad, lo que, no lo duden, terminará por amargarnos a todos.

En fin, que acá jodidos estamos todos, y cuando no les toca a unos pues les toca a otros, y me pregunto yo si no sería más sencillo dejar de elegir días en los que recordar las desgracias, y comenzar poner una fechas en la que cortar las cabezas de todos aquellos que las crean. Digo, porque en algún momento el pueblo habrá de cansarse de ser el ring en el que los podersos se disputan sus dominios...

Solo eso...

La sexualidad de los escritores


Si nos tomamos el tiempo de leer minuciosamente la obra de un escritor podemos averiguar dos cosas, la primera es cuanto tardamos en leer minuciosamente la obra de un escritor y la otra, ciertos detalles en la forma de escribir que nos hablen de la mismísima personalidad del autor. En algunos casos hay que ser extremadamente perspicaz, pero estos pueden ser contados con los dedos de las manos –salvo que quien esté leyendo esto no posea brazos y entonces sería “contados con los dedos de los pies” o, en el peor de los casos, que no tenga ni brazos ni piernas y ahí me entra la duda de cómo se dirá, de cómo hizo para entrar al blog y, sobre todo, de cómo hace para sonarse la nariz–. En el día de hoy observaremos algunos ejemplos para descubrir los gustos sexuales de los escritores según su manera de redactar un cuento infantil.

Multiorgásmico

“…se casaron, tuvieron muchos hijos y vivieron felices. Colorín colorado, este cuento ha acabado. Ha acabado. Ha acabado. Ha acabado. ¡Y… ha acabadooooo!.”

Que concurre a orgías

“Había una vez un reino donde vivía un Rey muy sabio, una hermosa Reina, una bruja malvada, un caballero temerario, una doncella en peligro, un dragón volador, un Príncipe, un mago, un enano, un par de gnomos, un hada madrina, un leñador, una costurera…”

Zoofílico

“…vivieron felices y cogieron perdices. Fin.”

Sadomasoquista

“En un pueblo lejano vivía un valeroso caballero que poseía una hermosa armadura confeccionada totalmente de cuero…”

Impotente

“Érase una v… érase u… ejem, érase… perdón, es la primera vez que me pasa…”

Que practica sexo tántrico

“Hace muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho tiempo, en un poblado muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy pero muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy lejano, se encontraba una hechicera que era muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy pero muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy mala…”


Eyaculador precoz

“Había una vez, un caballero que estaba enamorado de una bonita doncella con la que contrajo matrimonio. Y disculpen, pero colorín colorado, este cuento ha acabado.”


Un día de película


Hace tan sólo unas semanas viví un día fuera de lo común, casi se podría decir que fue un día de película. Espero que hagan caso omiso a mis malos modales, ya que aún no me presenté ante ustedes.

Mi nombre es Sam
y mi historia comenzó el pasado Martes 13, cuando me desperté totalmente exaltado de una horrenda Pesadilla en la cual me encontraba Viviendo con mi ex o, si alguna vez hubiesen percibido el horrendo aliento con que se despertaba, Durmiendo con el enemigo. Salí de la cama y desayuné. Después encendí la computadora; para mi sorpresa el Outlook decía: Tienes un e-mail. Y extrañamente no era para agrandar mi pene. Era de una mina. Más que de una mina, de una Mujer bonita con la que venía chateando –por no decir acechándola como un Tiburón– desde hace 9 semanas y media y, para serles honesto, estaba Loco por Mary. Ah, disculpen nuevamente mis pésimos modales, ella se llamaba Mary Smith, era una Belleza americana que se mudó hace unos meses a nuestro país. En el e-mail decía que aceptaba mi invitación a salir pero no El día después de mañana, como había propuesto yo, sino hoy mismo y además, me pasó su número de teléfono para arreglar. Mi idea era salir a comer y terminar en un telo teniendo un Encuentro cercano del tercer tipo, del segundo o de cualquier tipo.

Hago La llamada y un par de horas más tarde la paso a buscar por la casa donde vive con sus padres, el Sr. y Sra. Smith. Fuimos a un restaurante bastante bueno en el Barrio chino donde comimos Por un puñado de dólares. Mary quería comer algo livianito porque en el último mes había aumentado 21 gramos y se sentía un poco gorda, pero como el restaurante era chino, terminamos comiendo un Kung Pow bastante picante que al otro día transformó mi retaguardia en un Arma mortal. Durante la cena ella se pasó casi una hora hablando sobre su ex novio: un tipo que seguramente tenía una Anaconda entre las piernas, al que conoció en La fiesta inolvidable que le hicieron cuando llegó a nuestro país. Apenas me contó eso, me deprimí tanto que cuando fui al baño a hacer pis, cuando la vi me pregunté: ¿Por que a unos les toca tanto?
y deseé: “Quisiera ser grande”, pero no sucedió nada.
Volví a la mesa con la intención de hacerle entender que no se puede vivir en el pasado, que debía Volver al futuro. Inmediatamente cambié de tema y nos pusimos a charlar sobre cine. Luego de conversar un rato me preguntó si sabía cuántas películas había hecho el negro de Rocky y, como todo buen cinéfilo, mi respuesta no se hizo esperar: Apollo 13, le dije. Pero el recuerdo de su ex era Duro de matar, porque al parecer habían salido por trece meses y cuando oyó ese número volvió a hablar de él. Ahí fue cuando mi Sexto sentido me dijo que su reciente noviazgo era una Historia sin fin, que la situación era Irreversible y, lo más importante para mí, que llevarla a la cama era una Misión imposible.

Terminamos de cenar, dejé a Mary en su casa y como la noche todavía era joven, decidí Por unos dólares más probar suerte en el Casino. Luego de apostar un rato en la ruleta me di cuenta que estaba a punto de quedar en banca rota. Pensé en vender un pulmón para ganar plata y así recuperar el riñón que había vendido minutos atrás, pero afortunadamente el destino me tenía preparada una grata sorpresa y en cuestión de minutos pasé De mendigo a millonario. Primero pensé en gastar la plata en unas Vacaciones o, mejor aún, unas Vacaciones por Europa. Pero se me ocurrió una mejor manera de dilapidar mi nueva fortuna. Agarré mi Celular, llamé a mis amigos y cuando les conté mi idea, todos dijeron lo mismo: “Cuenta conmigo”. Nos dirigimos a un boliche poco conocido (gracias a Dios) que se llama “El señor de los anillos de cuero” e hicimos una fiesta mejor que cualquier Despedida de soltero que haya existido jamás. Y, por suerte, un día que parecía destinado a morir con una Manuelita en el baño de casa, terminó con una partuza digna de un film hollywoodense en la cual me eché un polvazo, que si bien duró tan sólo 60 segundos, fue como a mí me gusta:
Rápido y Furioso.


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Un poco de ficción que ya lo tengo medio abandonadito, espero les haya gustado.
H-S

Letra chica


Desde el momento en que Moisés bajó del monte Sinaí con los diez mandamientos, en el año 1250 A.C. aproximadamente, la vida cambió considerablemente. Por esta razón, le propongo a la iglesia católica agregar algunos asteriscos con legales para actualizarlos.

1. Amarás a Dios sobre todas las cosas *
*Para evitar problemas, este mandamiento puede ignorarse cuando tu pareja te hace algún cuestionamiento sobre a quién amás más.

2. No tomarás el nombre de Dios en vano *
*Quedan excusadas las actrices porno. Ya que deben utilizar su nombre, al menos, unas cincuenta y cinco veces por película.

3. Santificarás las fiestas *
*No incluye orgías o fiestas swinger.

4. Honrarás a tu padre y a tu madre *
*Dados los tiempos en que vivimos, también es vigente para “tu padre y tu padre”, “tu madre y tu madre” o “una probeta y tu madre”.

5. No matarás *
*A menos que tu padre sea un asesino a sueldo que desea que sigas con el legado familiar y de no hacerlo, estarías desobedeciendo el cuarto mandamiento.

6. No cometerás actos impuros *
*Debido a las nuevas leyes, tampoco pueden cometerse actos con puros en lugares cerrados.

7. No robarás *
*No aplicable a quienes jueguen de cinco en equipos de fútbol, a políticos y a Alejandro Marley.

8. No levantarás falso testimonio ni mentirás *
*Quedan exentos los mitómanos, gerentes de marketing y flacos poco facheros que intenten levantarse una mina espectacular en un boliche.

9. No desearás la mujer de tu prójimo *
*Si la mujer de tu prójimo es Megan Fox, “Pampita” Adohaín, Celeste Cid, Scarlett Johansson, Luisana Lopilato o Angelina Jolie, este mandamiento no posee ninguna validez.

10. No codiciarás los bienes ajenos *
*Antes de codiciarlos recuerda que puedes conseguirlos por un monto menor al real en la calle Libertad o Warnes.

Libros de suayuda

Vamos a ponerle un poco de humor a este día poco grtificante...

Si hablamos de libros de autoayuda, bien podríamos estar refiriéndonos a libros que promueven la propia solución de problemas o a libros que nos expliquen cómo auxiliar un auto en apuros. Como dice una amiga mas que libros de autoayuda, son libros de SUayuda ( ayuda a su bolsillo).

Hay muchos libros de este género literario, pero hay uno que podría decirse que lleva el estandarte y la espada –aunque si nos guiamos por el título, podríamos asegurar que lleva el estandarte y la espada de copetín-, ese libro es el reconocido “¿Quién se ha llevado mi queso?”.

Esta obra nos enseña a acomodarnos a un mundo que cambia día a día, por eso me parece oportuno aplicar ese mismo concepto con la tapa del libro y hacerla un poco más personal.



Solteros que viven solos

Barrio de Palermo

Adictos a los mensajes de texto

Comunistas

Época menemista


Comunas hippies

George W. Bush

Gordos

Paranoicos

Intolerantes a la lactosa

Bulímicas

Desmemoriados

Vegetarianos

Jorge Rial

Susana Giménez

Optimistas

Pesimistas

Éxodo


Y te sentirás sola,
perdiendo el aliento.
tristeza en tus ojos
y dolor en tu pecho.

Mas seguirás caminando
a través del desierto,
tu mente vagando
en el mar de lo incierto.

Se acabarán tus fuerzas
de rodillas al suelo,
y cerrarás los ojos
lagrimeando en silencio.

Pero tu corazón ruge,
tu sangre está ardiendo
y recordando mis palabras
surtirá el efecto.

En pie nuevamente
recordarás que te quiero
¡¡y gritarás invocando
mi nombre al silencio!!

Cruzaré, para amarnos el cielo,
vestido con las alas del viento,
traeré de lejos el tierno abrazo
y olvidaremos, juntos, al tiempo.

Facundo Dassieu

Batalla Interna II (Continuación) -La Guerra-


El tiempo pasó y se desencadenó una guerra que robó al mundo su belleza.

No solo aniquiló el primor de los paisajes que recorrió y las obras de arte que rozó en su camino, sinó que también quebró el orgullo por los progresos logrados, el respeto ante los pensadores y artistas, las esperanzas que se habían puesto en una superación definitiva de las diferencias que separan a nuestros pueblos y razas entre si, su parte de mi y mi parte de mí se encuentran pues ya en guerra.

Esta guerra enlodó la excelsa ecuanimidad -tal vez objetiva-, mostró en cruda desnudez la vida instintiva, desencadenó los espíritus malignos que moran en nosotros y que suponíamos domeñados definitivamente por nuestros impulsos mas nobles, gracias a nuestra educación multisecular.

Cerró de nuevo el ámbito de nuestra patria y volvió a tornar lejano y vasto el mundo restante.
Nos quitó tanto de lo que amábamos y nos mostró la caducidad de mucho que creíamos estable.

Batalla Interna


Desde mi torreón avistando el frente les espero. He pedido ensillar los caballos y preparar las armas, pues preparo una guerra sin cuartel en la que escritor y personajes se enfrentarán por la victoria: ellos para conseguir la libertad, yo para alcanzar la liberación.

¡Qué sean pues mis historias testigo de la más cruenta de las batallas, en los que los ideales vivos luchen contra la decepción del perro apaleado! ¡Qué entre mis dedos se degüelle al corazón, se silencie a la razón! ¡Qué de mi imaginación surjan mis más poderosos enemigos, que resuciten los fantasmas del pasado para hacerme prisionero! ¡Qué cate en mi boca su sangre aun caliente, y que sea ésta la que espante de mis venas el frío veneno que me corrompe! ¡Que me venzan, que me aniquilen, que su parte de mí decapite mi parte de mí y me muestren, cuando ya mi cabeza ruede bajo sus zapatos, que todavía vale la pena luchar por algo y dejarse la vida en el intento!






Juro, y lo hago entre lágrimas, que les mataré de no conseguirlo.

Dejo de escribir



Dejo de escribir porque las palabras faltaron con aviso; porque todo aquello que duele o despierta mi bronca sigue intacto. Acepto la derrota para volver a comenzar lejos. A veces no necesito viajar para encontrarme en una puesta de sol con los que fuimos, los que regresan, los verdaderos. Sin embargo, la decepción está tan cerca de mis manos, tan atenta al mínimo gesto equivocado, tan solidaria con este cansancio que no se cansa de patear excusas y esquivar el llanto ante tanto pido gancho.


Dejo de escribir porque me aburren los bostezos en el margen y la espera desespera confianzas vestidas de alegría pero reveladas en estallidos de franqueza no siempre bienvenidos.


Tengo tanta impaciencia abandonada que reclama su lugar en mi destino, tanto silencio atrincherado en voces que parecen gritos y gritos que mudan en caricias mientras dejo de escribir y enredo en mis letras tu mirada.

Admiradora secreta




Me acaba de llegar una carta anónima. Llegó justo en el momento en el que me ponía los zapatos. Se trata de una chica que me declara su ardiente amor a través de una serie de versos más o menos logrados, y una descripción de intenciones un tanto ilegible debido a la mala caligrafia y a un exceso de jerga brasileña.

El caso es que sea quien sea asegura que me ve casi todas las mañana, incluso que hemos hablado, y no hago más que preguntarme quién carajo es y cómo sabe mi dirección así como mi primer apellido. En la veterinaria puedo atender a cien brasileñas en un día, así que cualquiera adivina... aunque a decir verdad quizás sería mejor no saberlo nunca, es curioso eso de que alguien te quiera en secreto, ya saben, que tu nombre sea el suspiro en unos labios ajenos, existir en una vida sin tener conocimiento; como un personaje, como un fantasma.

En fin, al tiempo que me sube el ego me inquieta un poco, básicamente porque sé que alguien tiene datos sobre mí sin que yo tenga ni uno suyo, porque o conoce a alguien que me conoce o me ha seguido, porque debe observarme muy de vez en cuando, porque ante un gesto tan bonito a mi no se me ocurre otra cosa que pensar mal y con desconfianza, cosa que me jode más que ninguna.

Y yo que creía que estas cosas dejaban de ocurrir después de la E.G.B.



... así termina la semana.

Reinventando

Para buenos amantes...



Control de peso al minuto...



Para principiantes en el mundo del camarero....



Para gente con prisa, 2 en 1...



Para no pedir favores....autofoto :)

Para buenos cantantes..."cantando bajo la ducha"



Para parejas enamoradas..."mimando bajo la lluvia"


Para evitar peleas matrimoniales....al centimetro!




Para amantes de la barra del bar....

Para desayuno sin plato...




Para hacer un buen té...



Asnos estúpidos


Naron, de la longeva raza rigeliana, era el cuarto de su estirpe que llevaba los anales galácticos. Tenía en su poder el gran libro que contenía la lista de las numerosas razas de todas las galaxias que habían adquirido el don de la inteligencia, y el libro, mucho menor, en el que figuraban las que habían llegado a la madurez y poseían méritos para formar parte de la Federacion Galáctica. En el primer libro habían tachado algunos nombres anotados anteriormente: los de las razas que, por el motivo que fuere, habían fracasado. La mala fortuna, las deficiencias bioquímicas o biodísicas, la falta de adaptación social se cobraban su tributo. Sin embargo, en el libro pequeño no había habido que tachar jamás ninguno de los nombres anotados.


En aquel momento, Naron, enormemente corpulento e increíblemente anciano, levantaba la vista, notando que se acercaba un mensajero.


-Naron -saludó el mensajero-.¡Gran señor!

-Bueno, bueno, ¿qué hay? Menos ceremonias.

-Otro grupo de organismos ha llegado a la madurez.

-Estupendo. Estupendo. Actualmente ascienden muy aprisa. Apenas pasa año sin que llegue un grupo nuevo. ¿Quiénes son ésos?


El mensajero dio el número clave de la galaxia y las coordenadas del mundo en cuestión.


-Ah, sí -dijo Naron-. Lo conoco. -Y con buena letra cursiva anotó el dato en el primer libro, trasladando luego el nombre del planeta al segundo.


Utilizaba, como de costumbre, el nombre bajo el cual era conocido el planeta por la fracción más numerosa de sus propios habitantes. Escribió, pues: La Tierra.


-Estas criaturas nuevas -dijo luego- han establecido un récord. Ningún otro grupo ha pasado de la inteligencia a la madurez tan rápidamente. No será una equivocación, espero.

- De ningún modo, señor - respondió el mensajero.

- Han llegado al conocimiento de la energía termonuclear, ¿no es cierto?

-Sí, señor.

-Bien, ése es el requisito. -Naron soltaba una risita-. Sus naves sondearán pronto el espacio y se pondrán en contacto con la Federación.

-En realidad, señor -dijo el mensajero con renuencia-, los Observadores nos comunican que todavía no han penetrado en el espacio.


Naron quedó atónito.


-¿Ni poco ni mucho? ¿No tienen siquiera una estación espacial?

-Todavía no, señor.

-Pero si poseen la energía termonuclear,¿dónde realizan las pruebas y las explosiones?

-En su propio planeta, señor.


Naron se irguió en sus seis metros de estatura y tronó:

-¿En su propio planeta?

-Sí, señor.


Con gesto pausado, Naron sacó la pluma y tachó con una raya la última anotación en el libro pequeño. Era un hecho sin precedentes; pero es que Naron era muy sabio y capaz de ver lo inevitable como nadie en la galaxia.


-¡Asnos estúpidos!- murmuró.



Fin.

De olvidar...



A todos nos pasa. Un día nos olvidan y la vida no es tan insoportable como afirmábamos. Dejamos de ser elegidos y no duele. Somos los mismos que en otro tiempo nos entregamos porque tuvimos ganas y estuvo bien, aunque las cicatrices molesten los fines de semana; como molestan algunas palabras que repiten en otro cuerpo pero comprendemos que comprender tiene mucho que ver con esto de olvidar.

Nos olvidan y no pasa nada. Aguantamos en silencio la tristeza de ser reemplazados. Alguna puteada nos traiciona, pero nos sentimos mejor. Otra vez nos puteamos bajito para tirar lejos algún recuerdo que se encariñó con nosotros y no nos quiere lastimar, entonces lo pegamos con cinta scotch en el alma y cada tanto le regalamos una sonrisa, el recuerdo mueve la cola como perro vagabundo que acariciamos al pasar.

Nos olvidan y reímos francamente, puede que nos asombre nuestra risa que sin aviso le falta el respeto a la tristeza. Puede que el asombro nos guiñe un ojo, olvidemos los olvidos y empezar de cero nos esté permitido.

Culo con orejas (A lo español, joder!!) / La insensibilidad social




Mucho he reflexionado sobre la masiva pasividad que tenemos ante el sufrimiento y las desgracias de la humanidad, sobre nuestra falta de respuesta masiva ante situaciones de criminalidad global -en eso sí que hay una verdadera globalización-, y sobre nuestro mutismo masivo ante genocidios, injusticias y barbaries varias.

La reflexión me ha llevado a concluir que “el sistema” cuenta indudablemente con medios y técnicas de apaciguación de respuestas que producen una apatía y desinterés colectivo sin que la colectividad se de ni siquiera cuenta de ello, y que nos van transformando en sosegados, dóciles, indefensos y desvalidos rebaños de borregos, siempre necesitados de “buenos pastores” que nos cuiden y velen por nosotros o, cuanto menos, en cómodos ciudadanos para el stablishment, incapaces de reacciones solidarias, convencidos de que nunca se puede hacer ni cambiar nada y que es siempre algo o alguien -llámese Estado, Gobierno, Instituciones varias, etc.- a quienes incumbe, pueden y deben cambiar las cosas, ya que sólo ellos tienen ese privilegio y potestad.


Hoy les hablaré de algunas de ellas.


DESENSIBILIZACIÓN SISTEMÁTICA:

Se preguntarán con clara razón ¿Qué corno es esto? Pero no os preocupeis que responderé sus dudas. La justificación fundamental de esta técnica, gira en torno a que es muy difícil estar a un mismo tiempo contento y triste, relajado y ansioso, de modo tal que si se asocian convenientemente estímulos que produzcan los dos tipos de estados (contento y ansioso), uno de ellos -el que se desee- será gradualmente suprimido, incluso, en presencia de los estímulos que lo producían.

Sí lo que se quiere suprimir es la ansiedad y la angustia ante ciertos estímulos y/o situaciones, se tratará de hacer una lista de estímulos que le producen ansiedad, clasificarlos por orden de su debilidad y, estando el paciente en situación de relajación, presentárselos poco a poco, mientras mantenga la relajación; y así, poco a poco, se va habituando a no ponerse ansioso ante esos estímulos: pasando en claro, va perdiendo la excesiva sensibilidad ante esos estímulos; se va desensibilizando.

Así que:
el terapeuta establece una jerarquía de situaciones relativas al objeto ansiógeno ordenadas de menor a mayor intensidad, se lo entrena al sujeto en una respuesta antagónica a la ansiedad; generalmente esa respuesta es la relajación muscular. Se le va presentando al sujeto la serie de situaciones ansiógenas empezando por la de menor intensidad; cuando el sujeto ya no responde ante ella con la respuesta de ansiedad sino con la contraria de relajación se pasa a la inmediatamente superior, y así sucesivamente hasta que el hombre/mujer, sujeto en cuestión, ya no muestra ansiedad en ninguna de las presentaciones del objeto fóbico.

No soy conductista aunque si conozco bien el conductismo, ya que he estudiado psicología. Aprendí, pues, el conductismo y sus aplicaciones tanto en el área de la terapia individual y grupal, cómo en el de la psicología social, y les puedo decir que siempre me llamó la atención esa técnica en concreto. La técnica en cuestión ha llegado a emplearse para tratar lo que se llamaba “conductas desviadas” e incluía bajo ese epígrafe la homosexualidad, la infidelidad conyugal y otras situaciones "desviadas".

Siempre pensé que si se conseguían respuestas “adaptativas” presentando contingentemente relajación y estímulos ansiógenos, tal vez pudiera conseguirse lo mismo asociando un estímulo lo suficientemente asertivo y reforzador junto a estímulos ansiógenos, y siempre reflexioné sobre la simultaneidad de los no ticieros o informativos en horario de comidas.

Bien, ya tenemos el “estímulo por excelencia” sumamente reforzador, asertivo, placentero, positivo e incluso más fuerte –me atrevería a decir- que la relajación.

¿Y que se hace mientras se come? Se ven los informativos emitidos por televisión, llenos de imágenes cruentas, crudas y crueles, que, bien mirado, son de lo más ansiógenas y angustiosas que podamos encontrar: catástrofes, guerras, asesinatos, violencia, muerte, masacres, destrucción, fraudes, calumnias, y un largo etcétera. Así todos los días en las dos comidas principales.

No sé si se trata de una técnica de “Desensibilización sistemática” orquestada por el poder dominante para su aplicación masiva a la población –aunque no me extrañaría nada-, pero lo que si sé, es que no me cabe duda que actúa cómo tal de un modo muy eficaz, aunque debo admitir que no sólo se usa la técnica de “desensibilización sistemática” sino la de “implosión”.

Vuelven a preguntarse qué corno es esto ¿no?. Veamos en que consiste la “Implosión”:


IMPLOSIÓN:

La técnica de “implosión” consiste, básicamente, en la presentación de estímulos que provoquen la máxima ansiedad y angustia, en una situación controlada de ausencia de daño: Terapia implosiva.

Los terapeutas de la implosión consideran que para que una persona logre vencer su temor irracional de la manera más efectiva, es necesario que el paciente experimente su reacción de ansiedad en todo su vigor y sin sufrir el menor daño. La situación terapéutica se dispone para que ocurra el estímulo atemorizante y el paciente no pueda escapar. El terapeuta propone al paciente situaciones sumamente aterradoras y le alienta a que se meta en ellas imaginariamente y las soporte. Esto produciría una explosión interna de pánico (implosión). Como esto sucede una y otra vez sin producir daño, el estímulo va perdiendo poder como productor de ansiedad y la conducta neurótica empleada ante él va desapareciendo.

¿Y que mejor situación controlada de ausencia de daño que las comidas?

Tenemos pues dos técnicas asociadas: Implosión y desensibilización sistemática, orientadas a lo mismo: convertir a los seres humanos en rebaños de culos con orejas que ni sienten ni padecen, ni –por supuesto- van a reaccionar contra el sistema cada dos por tres.

Evidentemente, la técnica no funciona en todos los individuos –afortunadamente- pero sí a nivel masivo, con lo cual el sistema reduce considerablemente las respuestas aversivas hacia él, convirtiéndolas en respuestas de grupos muy minoritarios y de fácil control. La ciencia tiene ese doble cariz: se utiliza para el bien de la humanidad y también para su control y para su destrucción a favor de los intereses de quienes mueven los hilos, de los que realmente mandan (les invito a leer el artículo de Leonard Boff: “¿Quién manda aquí?” ).

¿Creen que me volví paranoico? Pues es probable. Es posible que nuestro amable sistema neoliberal y neocapitalista universalmente globalizado y abocado a crear en nosotros un consumismo desmedido e imparable, al que lo único que le importa de la gente es que tenga un poder adquisitivo “suficiente” para gastar y comprar, y la apertura de nuevos mercados para obtener más y más consumidores, de modo que su único objetivo “enriquecerse caiga quien caiga y cueste lo que cueste” se logre ininterrumpidamente, no tenga nada que ver en la contingencia “comidas y desastres de la humanidad en los mass media”. Es posible que el sistema sea inocente y que las noticias se den a esas horas, por la inocente y amable razón de “que las personas pueden aprovechar las comidas para verlas y enterarse” porque ya sabemos todos lo mucho que nos cuida y protege el sistema…

Es posible, sí; ¿cómo no? Todo es o puede ser mera especulación de tipo paranoide de mi perturbada mente; pero deténganse un momento y piensen: ¿Qué fue lo que sintieron ante los primeros bombardeos de Irak, que fueron televisados durante cenas y almuerzos? ¿Qué fue lo que sintieron los meses sucesivos ante bombardeos y masacres? Cada día había una media de 30 a 40 muertos en Irak en su momento -hoy desconozco cifras exactas-. ¿Qué sienten hoy cuando lo escuchan? ¿Cuándo lo ven? Y sigan analizando: ¿Qué tipo y frecuencia de movimientos, movilizaciones, protestas, hubo en todo el mundo contra la guerra, el primer año? ¿Qué tipo de movimientos, movilizaciones, protestas, hay hoy a nivel mundial? ¿En nuestro país?

Y quien dice la guerra de Irak, dice también otras cosas cómo el genocidio que se está dando en África con todos los conflictos activos olvidados, con la miseria, el hambre, el SIDA, y un largo etcétera… (no quiero enfurecer)

¿Qué sintieron la primera vez que supieron que cada 15 segundos muere un niño de inanición?¿Qué sintieron la primera vez que supieron del tráfico de órganos a expensas de los niños de la calle del tercer mundo? ¿La primera vez que supieron del tráfico niños y adolescentes de ambos sexos para el tráfico sexual? ¿Qué sintieron ante la primera noticia sobre los niños soldados? ¿Qué sintieron ante la primera noticia de la muerte de un obrero en su puesto de trabajo? ¿Y qué ante la primera mujer asesinada a manos de su pareja? ¿Qué sintieron ante la primera noticia de una patera naufragada con la consiguiente muerte de mujeres, hombres y niños? ¿Qué sintieron ante la primera noticia de las mutilaciones sufridas por niños, provocadas por bombas antipersona?

Es posible que ya ni siquiera recuerden esos sentimientos de ansiedad, dolor, rabia, indignación, deseos de vómitar e imposibilidad de seguir comiendo que se sienten ante esas noticias que dan los noticieros.

O puede ser que sí. Tal vez cada uno de los lectores que se acercan aquí se hayan “salvado” de los efectos de esas técnicas y sigan tan sensibles, solidarios, responsables y activos como el primer día; pero analicen que ocurre con las personas de sus entornos, analicen qué ocurre con las personas de su familia, con sus compañeros de trabajo, con sus amigos…

No voy a seguir, pero ¿siguen pensando que lo mío es una paranoia? Puede ser que lo sea, sí; pero yo me niego a convertirme en un culo con orejas.





Nota: en este artículo aludo muy escueta y puntualmente al hecho actual de insensibilidad ante las noticias en los noticieros. No se me oculta que los sistemas dominantes, desde aquellos primeros comienzos (valga la redundancia) de la historia, han contado con mil y una estrategias, tácticas, técnicas, etcétera, para mantener a los pueblos dominados en la inopia, en un estado de indefensión y resignación absolutos, contando para ello con muchos instrumentos: asimilación cultural, la religión, los fenómenos deportivos, la instauración del terror, el enaltecimiento de virtudes y valores étnicos frente a la denigración sistemática de los valores y virtudes de los demás grupos. Asignación arbitraria e interesada de culpabilidades e inocencias, y un largo etcétera que han sido utilizados desde que el mundo es mundo y algún día escribiré extensamente sobre ello, pero hoy no era esa mi intención, sino la de ceñirme al tema de cómo se nos va convirtiendo el cerebro en un culo con orejas. (joder!!)

Mi cuento policial II - Operación fallida

He aquí lo prometido, lo debía así que pago por ello. Sabrán que no hago esto ya que hacer las cosas por pedido me cuesta mucho, requiero de mucho tiempo y no siempre las musas estan de mi lado.

Pero lo prometido es deuda y no me gusta deberle a nadie, y como lo "policial" que me pediste no es lo mio hice lo que pude. Y si no te gusta... la proxima espero estar a la altura.

Mis incursiones a un nuevo genero: OPERACIÓN FALLIDA


De niño cuando me preguntaban que quería ser de mayor nunca se me ocurrió responder cirujano. Mi respuesta se asemejaba a la de los demás niños, piloto, bombero, policía, de todo menos cirujano.

Y hoy aquí me hallo por primera vez en mi vida en un quirófano rodeado de enfermeras y junto a un cuerpo inerte por los efectos de la anestesia.

Nunca, ni en el más atrevido de mis sueños me imaginé que llegaría a acabar algún día en la situación que me encuentro dispuesto a abrir en canal a un hombre al que no conocía de nada.

Un latido fuerte golpeaba mis sienes como síntoma de lo nervioso que estaba. Debajo de ese gorrito verde que llevan todos los cirujanos se empezaban a formar gotas de sudor dispuestas a comenzar un descenso por la frente.

La enfermera de mi derecha limpió la zona del paciente que debía de rajar con una gasa impregnada de alcohol y yodo.Mis piernas comenzaron a temblar sabedor de que se acercaba el momento en el que debiera introducir sin titubeos el bisturí en aquella blanca y pálida carne.

La enfermera de mi izquierda me pasó una gasa por la frente, se ve que la gota de sudor había decidido ya comenzar el descenso. Otra enfermera me ofreció un bisturí. Antes de cogerlo la miré como intentando atisbar alguna señal que me indicara que no era necesario usar aquel utensilio pero su falta de gestos me confirmó lo necesario que era.

Acerqué mi mano temblorosa hasta que así aquel bisturí. Creo que la enfermera se dio cuenta de mi temblor y entonces fue ella la que me miró a mi buscando un gesto tranquilizador indicándola que todo iba bien y aunque no era así yo si lo hice creer.

De nuevo la enfermera de mi izquierda limpió el sudor de mi frente. Notaba un ligero atisbo de mareo que logré contener. Había llegado hasta allí no podía parar ahora.

Presioné el bisturí en la zona de carne marcada con sumo cuidado y aun así la sangre comenzó a brotar.

Unos golpes secos sonaron en la puerta del quirófano mientras yo hundía el bisturí abriendo una profunda herida en el paciente.

Todos mis ayudantes turnaban su atención entre el ruido tumultuoso que había tras la puerta y en mi dudosa actuación con el bisturí.

Ya nadie estaba atento a quitarme el sudor y una gota calló muy cerca de la herida abierta. El hombre que yacía en la camilla sangraba estrepitosamente. Nadie sabía como actuar en aquella confusa situación.

Fui perdiendo la visión por culpa del mareo. Por fin las puertas del quirófano fueron abiertas de golpe.

La mano que conducía el bisturí perdió contacto con mi mente haciendo más profunda aún la brecha en aquel cuerpo. Cuatro o cinco policías entraron en el quirófano justo cuando caí desmayado encima del paciente al que había cortado instantes antes.

La máquina que vigilaba las constantes vitales del enfermo comenzó a pitar. Los allí presentes lo comprendieron todo de repente. Yo no era cirujano. Había entrado allí simulando serlo para no ser encontrado por la policía.

Ya era tarde para arreglar aquel desastre. El paciente murió, a mi me atrapó la policía y aquella enfermera que me limpiaba el sudor huyó con el dinero, con su parte y la mía

Mi cuento policial I - Allison

En mi afán por crear cuentos policiales, un genero que no comprendo del todo todavía, pero si intrigante por cierto, ya que necesita cierta astucia de la cual creo carecer a la hora de escribirlos. He cometido un grave error: tomar por olvido postear algo al blog. Pido disculpar por aquellos impacientes que querían ver algo nuevo, pero he aquí uno de sus frutos.

A aquellos que conozcan mejor el género pido unas sinceras disculpas.


Con ustedes: Allison


Aquella noche decidiste llamarte Allison, una encantadora niña atraída por los hologramas imitando el neón de la gran ciudad. Cada uno bailando en medio de la noche como una vela de cumpleaños esperando tu llegada para cumplir todos tus sueños.

Cuando los curtidos hombres de negocios escuchaban tu triste historia se apresuraban a componer las mejores poses mientras lucían sus implantes como reclamo. Las pieles sintéticas recién traídas de Dublín y las pupilas de formas extrañas reflejando las botellas del mostrador, eran expuestas con obscenidad para que pudieses asombrarte con su opulencia. Es extraño, porque era precisamente lo contrario, tu casi absoluta falta de implantes, lo que les impulsaba a buscarte. En esta época de seres perfectos hechos a medida de su mediocridad, eran tus arrugas al sonreír, o tus ojos ligeramente asimétricos en la línea horizontal lo que te hacía encantadora, y les obligaba a buscarte para intentar escapar de algo que ni ellos mismos sabrían reconocer.

Todos esos tipos eran iguales, desde El Cabo a nueva Delhi. En cada una de esas ciudades que recorrimos juntos nos encontrábamos las mismas personas cansadas apurando una última copa a la salida del trabajo. Trajes oscuros, mirada perdida y los logotipos de la compañía luciendo en la solapa. Todos uniformes y uniformados, indistinguibles unos de otros, pero orgullosos de pertenecer a alguna de las grandes corporaciones que trazan líneas invisibles de poder bajo las que doblegar a hombres y mujeres sin intentar comprender nada de sus sueños o sus razones. Sólo eso, esclavos sumisos que quieran rozar un poco de ese oscuro poder con el que sentirse importantes, pagarse un buen seguro médico o comprarse coches de importación con los nombres de estrellas del rock muertas hace veinticinco años.

A las dos semanas de todo aquello oí tu voz en el contestador. Me decía que habías fallecido y nada ni nadie podría cambiar eso. Seguramente fuese cierto, los sistemas de detección del cese de actividad son demasiado caros para equivocarse. Estabas muerta, de una forma tan sencilla se resumía algo tan complejo, pero no sabía nada más. Quizás descubrieses algo que no te correspondía, o alguno de esos tipos cargado de drogas sintéticas se le fue la mano.

Lo único cierto es que ya no puedo estar seguro con mi nombre al lado del tuyo. Ahora me oculto en uno de los nichos que alquilan por semanas en las afueras del aeropuerto. Desde la ventana observo la delgada línea de la enorme autopista que me quiere llevar de la mano hacia las luces de la ciudad, es una danza silenciosa como una invitación a asomarme a ese trozo de paraíso que tu pudiste vislumbrar por una rendija durante el poco tiempo que tardaban en escucharte, acostarse contigo si era su noche de suerte, y hacerte regalos caros que no nos servían de nada y cambiábamos por cualquier cosa en las tiendas de los suburbios. A veces había suerte, bajaban la guardia y entre susurros de cansancio y alcohol te hablaban de sus trabajos, de los movimientos, las líneas de expansión de esos gigantes para los que trabajan. Eso valía mucho más que unos pocos billetes sucios.

Hemos construido un mundo digital que sólo logra parecer vivo cuando recibe impulsos eléctricos, y en donde único y solitario bit de información actuando en el momento preciso puede golpear o crear un nuevo gigante. Sus alianzas, vidas y muertes, dependen de un simple impulso de electricidad convulsionándose en el canal. Esa información, susurrada en alguna habitación de cualquiera de las torres de marfil que coronan la ciudad, era lo más cerca que podíamos estar de ese oscuro poder sin llegar a quemarnos. Yo era tu sabueso, me necesitabas para tasar y mover esa información por el submundo virtual borrando todos los rastros. Por eso me recogiste y confiaste en mi cuando más bajo volaba. Eras una chica lista, quizás demasiado para un mundo tan cruel.

En mis manos tengo el colgante que siempre te acompañaba, recién entregado por un niño flaco y triste de los suburbios. Un bonito diseño japonés plagado de información, sólo es necesario conectarlo a un puerto de la pc para acceder a aquello por lo que te mataron. Podría borrarlo con sólo aplastarlo en mis manos, o podría analizarlo para hurgar en sus entrañas en busca de respuestas. Aunque parezca extraño, no importa. Quienes lo hicieron pronto ataran cabos y vendrán por mi, poco importará si sé algo o nada, eso nunca los detuvo. Tienen casi tantas formas de matarte como de hacerte desear estar muerto.

Y, por supuesto, nada de eso podrá resucitarte…


Allison.

Idiotas


Es evidente que nos estamos idiotizando, asimplificando, subnormalizando. Pareciera que la evolución es realmente una desvolución no ya a nuestros orígenes de simios... sino de cucaracha, de insecto o de pez, con un cerebro que crece generación tras generación produciendo unas neuronas que morirán vírgenes, completamente inutilizadas, o lo que es peor, empleadas en almacenar boludeces, es decir: desperdiciadas.

Pareciera que hemos perdido nuestro espíritu crítico, nuestra capacidad de elegir por nosotros mismos, el maravilloso dicho de "sobre gustos, no hay nada escrito". A estas alturas de nuestra existencia nos lo tragamos todo como infantes, zampando la papilla sin ni siquera mirar de qué está hecha, basta con que nos la den, con que nos la acerquen a la boca para que nos la comamos sin chistar, y encima hasta digamos que está buena.

Sin individualidad, una masa informe de subnormales que cantan "Oh! mamá ella me ha besado" como si fuese la mejor canción jamás escrita, y encima me la quieren justificar con estupideces como que la fama es para todos, o que la risa está por encima del buen gusto. Cantantes clonados que me hacen una mezcla de tecno-pop en cuyas letras ha de salir, al menos tres veces, las palabras "sol", "luna" o "mi amor", literatura de quinceañera en la que basta poner "amor" o "paz" para que arranque suspiros a los lectores, películas basura con guiones de retardados, con una interpretación de espectáculo de escuela.

Y lo peor, lo que me jode hasta la saciedad es esta mierda de querer defender técnicamente esta plaga de basura, de creación comercial, de comida a granel para las fieras. Es una puta mierda, y ya me lo pueden razonar de todas las maneras posibles que me niego a tragármela, que antes me muero de hambre o de insociabilidad que tararear la canción de un retrasado, que ver el programa de un imbecil cuatro ojos que se cree progre, que leer historias de tipos que se consideran rompedores por poner bulgaridades, o escritoras de medio o bajo pelo con cuatro palabritas pedoras rimadas como el ojete, o de alabar superproducciones cuyo único mérito es contar con buena publicidad; ya se sabe, "diles que es bueno y lo será".

En fin, seguro que después me vienen con el discurso de la tolerancia, el respeto y la diversidad... y me parece estupendo!! ojo!, pero estamos zampando mierda gratuitamente y a dos manos y, sinceramente, ante eso a mí me viene a la cabeza un único adjetivo: Idiotas.


No estoy de mal humor ni mucho menos, tampoco es una crítica constructiva sino todo lo contrario, destructiva. No es la forma que generalmente utilizo para decir las cosas (por lo menos por este medio) pero me tiene harto ya, de sobremanera, las sandeces que nos dicen, que nos venden, las cosas con falta de criterio desde todo punto de vista que nos quieren hacer creer por no usar algo tan siple y básico como el SENTIDO COMÚN.


Basta!!, me cansé!

La música


¿Cuándo no la Música ha sido partícipe en nuestras vidas?.
Existe dentro de cada uno de nosotros la música escencial del alma, de la vida.

No es nuevo y no escapa a ninguno de nosotros que la música en sí misma es parte fundamental de todos nuestros actos, condicionándolos; o viceversa a través de nuestros actos fundamentar el tipo de música que nos gusta, "Quien genera belleza tocando y genera armonía musical, empieza a conocer por dentro lo que es la armonía escencial para la armonía humana" es lo que afirma el maestro José Antonio Abreu.
Desde que nacemos (e incluso desde antes de nacer) ese maravilloso conjunto de sonidos diferenciables solo en siete notas musicales hacen la maravilla, esa magia que todos recibimos y la hacemos partícipe de nosotros como algo fundamental para nuestro propio desarrollo psíquico y emocional. Y eso lo digo con fundamento tácito y empírico.

Pertenecientes a cualquier tipo de cultura, escala social, religión, sexo, tenemos en nosotros mismos y en cada una de las personas con las que nos relacionamos un sentido de la vida parecido que resulta convenientemente similar a la música con la que nos sentimos identificados, que nos gusta, que algunos tenemos la posibilidad de generar de manera consiente de lo que estamos haciendo, o sin conocer lo más mínimo de "teoría musical". ¿Quién no tiene algún conocido o es de aquellas personas que sin ir a ningún tipo de concervatorio o siquiera un cursillo de música dice "el otro día hice una cancíon"? Y solo con su voz entona lo elaborado y agrega letra a la misma si tiene una facilidad poética.

Muchas veces no somos concientes de todo esto, pero la música en la vida es sumamente importante, y perdon que sea repetitivo con esto, pero me parece válida la repetición para que se genere cierta reflexión luego de que este post sea hechado al olvido. La música es un lenguaje. Pero leer esta afirmación y estar de acuerdo con ella no quiere decir en absoluto tener conciencia del verdadero significado. La música como lenguaje: algo que a la vista nos parece tan típico, tan cotidiano...

Paradógicamente no se con cuántos de ustedes hemos compartido la experiencia de ir a un conservatorio, mil y una asignaturas "complementarias", tres mil piezas para el instrumento, y resulta que ¡apenas conocemos cómo funciona el lenguaje de la música! ¿¿Pero cómo es posible, sabiendo solfear?? (perdon la ironía, ya me conocen).

En los conservatorios estudiamos cómo se estructura el lenguaje de la música: estudiamos las reglas y las técnicas que sustentan el lenguaje de la música, desde un punto de vista sintáctico. La mejor comparación que se me ocurre es el latín: aquellos conocedores del tema hemos tenido que estudiarnos las declinaciones, los adverbios y las palabras latinas, y sin embargo... ¡¡Ninguno supo nunca hablar latín!!

Es cierto que conocemos la música... sabemos lo que es una corchea, sabemos interpretar música en nuestro instrumento... ¿Pero sabemos hacer música? ¿De verdad creen que la visión musical de un compositor a la hora de interpretar una pieza es la misma que la de un intérprete, por muy buena técnica que posea el susodicho intérprete?
Merece la pena citar aquella anécdota en la que, tras estrenar Beethoven una composición, se le dirigió un músico y le dijo algo así: "¿Maestro, no se da usted cuenta de los errores musicales (de armonía) que ha cometido?" A lo que respondió Beethoven: "La música soy yo". Paco de Lucía, Louis Armstrong... ellos probablemente nunca llegarán a tener la cantidad de títulos que los "titulados" en música, sin embargo ellos son la música, al igual que Rachmaninoff, Mozart o Beethoven. Cualquier cantaor de flamenco puede ser más músico que un profesor superior de instrumento.

Todas estas afirmaciones nos llevan a la pregunta clave: ¿Entonces, para qué sirven los conservatorios actualmente? Podríamos divagar y llegaríamos a conclusiones tan aberrantes como considerar la música un "arte de ciencias infusas", un "arte oscura", como si fuera "cosa de magos". Actualmente necesita uno ser mago para darse cuenta de lo que es la música en realidad, dando por supuesto el poseer unos estudios superiores en conservatorio oficial. La música es mucho más que cuatro notas y media y los matices y reguladores, fuertes y piano, que conllevan estas notas.

En los conservatorios no aprendemos música, aprendemos cómo se organiza la sintaxis musical. Aprendemos a leer música. Incluso salen instrumentistas fantásticos de nuestros conservatorios. ¿Pero realmente podremos comprender la música alguna vez? En la carrera de un músico, pocas asignaturas son las dedicadas a lo más importante, que es la compresión y el entendimiento de la música.

La "armonía" y las "formas musicales" que estudiamos en el conservatorio, junto con la "repentización", son realmente las materias que podrían ayudarnos mucho más para ser buenos músicos. Sin embargo algunos planteamientos fallan. Cuando Mozart llegaba a casa, tras un concierto, y reproducía al piano exactamente toda la partitura... ¿Creen que él memorizaba nota por nota? Mozart tenía tal conocimiento del lenguaje de la música que automáticamente analizaba la pieza y la estructuraba, armónicamente, formalmente, y en todas sus dimensiones. De esta manera un curso de "formas musicales" dado por Mozart sería lo más enriquecedor del mundo, porque en realidad lo que se persigue es la compresión de la pieza, y con ello la compresión del lenguaje.

Nota personal de Hommo-Sapiens:
Por ello, me da mucha verguenza (y sobre todo ajena) con lo que pasa en los concervatorios en muchas partes del mundo, y perdón pero yo me veo afectado por ello en Argentina.
Gracias

¿Cómo es posible no darse cuenta que cuanto mejor se conoce un lenguaje, cuanto más se aproxima uno a él, cuanto mejor se entiende cada palabra, es cuando mejor se siente la poesía que se hace con ese lenguaje? La música es ese lenguaje de lo invisible que se trasmite de la misma forma: invisiblemente.


La música es como el primer amor, se lleva siempre en el corazón.


La música sos vos!!


Y para completar este marco me gustaría rematar con un video. Ruego se tomen el tiempo de verlo, porque allí se van a cerrar muchas muchas ideas y dicipar varias dudas. Mas que todo sobre los límites de la música y de nosotros mismos como músicos a la hora de verle el lado productivo; no como un producto de mercado sino como producto, como fruto y hacedor, generador de grandes cambios a nivel emocional e incluso, como verán, a nivel socio-culrural. Un cambio en la misma escencia de cada uno cuando comprendemos que la música no solo se lleva dentro, sino mas bien que la música somos nosotros mismos. Y que ella cuenta con algo que nosotros no... la trasendencia y la inmortalidad.

Para disfrute de todos aquellos que así lo deseen, este video-documental proximamente estará colgado de forma permanente en el blog.
Muchas gracias.

El maestro

Tuve la grata oportunidad de conocer una gran persona: el maestro Abreu. Un ser extraordinario y excepcional. Un sujeto como pocos con un conocimento musical tan grande como lo es como persona.

Y como siempre quiero compartirlo con mis amigos blogeros. Con ustedes José Antonio Abreu:

Canon de belleza


Para variar, algo de tema general, de todos los días. Un tema que evité tocar por un instante para no herir sencibilidades. La historia en sí comienza de esta forma:

Ella está muy contenta porque ha perdido cuatro kilos y al fin puede entrar en esa pollerita que se compró en navidad, está tan orgullosa que se pasea de un lado a otro con minímas prendas de ropa aunque afuera estén cayendo edificios. Habla con sus amigas de su dieta y éstas, aún rollizas, aún rosadas y todavía demasiado perezosas para acabar con la grasa, la miran envidiosas y admiradas por haber conseguido un cuerpecito de pasarela.

Yo también la observo mientras coloco los libros de la estantería, y pienso que realmente la pollera es bonita pero que le quedaría mejor si por culo no tuviese dos huesos salientes, si por pecho tuviese algo más que una tabla costillosa, si sus hombros no se asemejaran más a una percha que a esa parte tan erótica de las mujeres, si su rostro no fuera el de una calavera enojada, si sus piernas no fuesen dos palos de escoba. La miro y no comprendo porque las demás no la dicen nada, porque nadie la explica que eso no solo no es bonito sino además perjudicial para la salud, que al primer constipado va directa al fozo, que a muchos hombres no nos gustan los esqueletos.

Quién sabe, quizás nadie dice nada porque el que realmente anda desfasado soy yo por querer una mujer con carne, por ser fiel admirador de las curvas y de las caderas, de los pechos abundantes, de las mejillas rosadas y el desprendimiento de salud por cada poro de la piel. Porque me quedé enamorado de las mujeres de la década de los cincuenta, porque no me atraen las pibas que aún parecen estar en la preadolescencia. Y no, por supuesto que no condeno cualquier cuerpo delgado, porque los hay y algunos son bonitos, aunque por lo general estos son los naturales, los que su dueña no ha tenido que torturarse y destrozarse hasta conseguirlo, así como tampoco rindo pleitesía a todo tipo de carnes, ya que las también las hay mórbidas, enfermizas.

En fin, no sé realmente hasta que punto están presionadas las mujeres occidentales para llegar a querer un cuerpo de cadáver, de animal hambriento, ni hasta que punto están cegados los hombres occidentales para desearlo y vitorearlo. Porque no sé ustedes, pero yo, cuando veo esas chicas por la tele, lejos de querer tirarlas sobre una cama lo único que se me ocurre es sentarlas a la mesa y llenarles el buche con un buen plato de comida.


Pues eso...

Desasnate



  • Amanecer:Momento en el que las personas razonables se van a acostar.

  • Amiga: Dícese de la mujer que tiene ese 'no se qué' que elimina toda intención de acostarse con ella.

  • Amor a primera vista: Lo que ocurre cuando se encuentran dos personas poco exigentes y excepcionalmente calientes.

  • Amor: Enfermedad curable solo a traves del matrimonio o alejando al paciente de las influencias bajo las cuales ha contraido el mal.

  • Aplauso: Eco de una boludez.

  • Armadura: Vestimenta que usa un hombre cuyo sastre es un herrero.

  • Artes marciales: Necesidad de pelear de la gente a falta de guerras (Ale dixit)

  • Atracción: Asociación entre calentura y una persona en particular.

  • Banquero: Es un tipo que te presta su paraguas cuando hay sol radiante y te lo reclama cuando empieza a llover.

  • Boy scout: Un niño vestido de estúpido, comandado por un estúpido vestido de niño.

  • Candidato: Persona que obtiene dinero de los ricos y votos de los pobres para protegerlos a unos de los otros.

  • Cerebro: Aparato con el que pensamos que pensamos.

  • Confianza: Vía libre que se da a una persona para que cometa una serie de barbaridades.

  • Consultor: Es alguien que te saca el reloj de tu muñeca, te dice la hora y te cobra por ello.

  • Cura: Persona al que todos lo llaman padre menos sus hijos, que lo llaman tío.

  • Desilusión: Cuando el bonito trasero no coincide con la espantosa cara.

  • Diplomático: Es quien te dice que te vayas al carajo de un modo tal que te sientes ansioso por empezar el viaje.

  • Educación: Lo que revela al sabio y esconde al necio su falta de comprensión.

  • Egoísta: Persona de mal gusto, que se interesa mas en sí mismo que en mí.

  • Epitafio: Inscripción que, en una tumba, demuestra que las virtudes adquiridas por la muerte tienen efecto retroactivo.

  • Eternidad: Tiempo que pasa desde que acabaste hasta que la dejaste en su casa.

  • Evangelista: En sentido religioso es la persona que trae buenas nuevas y garantizan nuestra salvación y la condenación del prójimo.

  • Exhortar: En materia religiosa significa poner la conciencia del otro encima de las brasas y dorarla hasta que su incomodidad se manifieste en su tono de voz.

  • Fácil: Dícese de la mujer que tiene la moral sexual de un hombre.

  • Hombre: Aquel individuo humano que durante sus primeros 9 meses de vida, quiere salirse del útero y el resto de su vida intenta entrar en él.

  • Humildad: Falsa apariencia para planear una venganza que valga la pena.

  • Inflación: Es tener que vivir pagando los precios del año próximo con los sueldos del año pasado.

  • Intelectual: Individuo capaz de pensar por más de 2 horas en algo que no sea sexo.

  • Lengua: Órgano sexual que algunos degenerados usan para hablar.

  • Mío: Lo que me pertenece, siempre que pueda apropiarmelo.

  • Modestia: Reconocer que uno es perfecto sin decírselo a nadie.

  • Molesta: Persona que habla cuando uno desearía que escuchase.

  • Monógamo: Polígamo reprimido.

  • Ninfómana: Término con el cual un hombre define a una mujer que desea tener sexo más a menudo que él.

  • Perfección: Estado imaginario que se distingue de lo real por un elemento llamado excelencia. / Atributo de los críticos.

  • Pesimista: Optimista con experiencia.

  • Rana: Reptil de patas comestibles.

  • Religión: Hija del Temor y la Esperanza que vive explicando a la Ignorancia la naturaleza de las cosas que no se ven.

  • Rumor: Arma favorita de las asesinos de reputaciones.

  • Sabiduría: Tipo de ignorancia que distingue al estudioso.

  • Supermodelos: Evidencia de que todos los demás estamos mal hechos.

  • Swetter: Prenda que usan los niños cuando la madre tiene frío.

  • Teléfono: Invensión del demonio que impide aislarte de personas desagradables.

  • Trabajo en equipo: Posibilidad de echarle la culpa a otros.

  • Urólogo: Especialista que te mira el pene con desprecio, te lo agarra con asco y te cobra como si te lo hubiera chupado

  • Vida: Especie de formol o salmuera espiritual que preserva al cuerpo de la descomposición.