Así estan las cosas País... por ahora.

En estos tiempos que corren, donde vivimos al borde de la quiebra de nosotros mismos, parece que no se nos está permitido ni siquiera quejarnos. Con la excusa de que el mundo se ha descosido, del sálvese quien pueda sin condiciones, cada uno agacha la cabeza y mira su ombligo.


Ahora el egoísmo está justificado porque cada uno ha de mirar por sí mismo. El abuso está justificado porque los tiempos son difíciles y cada uno se esconde bajo su propia alfombra. La falta de comprensión y empatía está justificada porque bastante le cuesta a cada uno salir adelante como para detenerse a pensar en otros.

Estoy cansado de agradecer unas circunstancias que en realidad son inaceptables. Pero sobre todo, estoy harto de ver como la gente se aprovecha de la situación caótica en que vivimos, de cómo nos exprimen, nos manipulan, nos utilizan. Harto de ver cómo se aprovechan de todo sabiendo que no tendremos más remedio que seguir adelante y cerrar la boca.


Tengo la tráquea dolorida de tanto tragar.

No hay comentarios: