
Es evidente que nos estamos idiotizando, asimplificando, subnormalizando. Pareciera que la evolución es realmente una desvolución no ya a nuestros orígenes de simios... sino de cucaracha, de insecto o de pez, con un cerebro que crece generación tras generación produciendo unas neuronas que morirán vírgenes, completamente inutilizadas, o lo que es peor, empleadas en almacenar boludeces, es decir: desperdiciadas.
Pareciera que hemos perdido nuestro espíritu crítico, nuestra capacidad de elegir por nosotros mismos, el maravilloso dicho de "sobre gustos, no hay nada escrito". A estas alturas de nuestra existencia nos lo tragamos todo como infantes, zampando la papilla sin ni siquera mirar de qué está hecha, basta con que nos la den, con que nos la acerquen a la boca para que nos la comamos sin chistar, y encima hasta digamos que está buena.
Sin individualidad, una masa informe de subnormales que cantan "Oh! mamá ella me ha besado" como si fuese la mejor canción jamás escrita, y encima me la quieren justificar con estupideces como que la fama es para todos, o que la risa está por encima del buen gusto. Cantantes clonados que me hacen una mezcla de tecno-pop en cuyas letras ha de salir, al menos tres veces, las palabras "sol", "luna" o "mi amor", literatura de quinceañera en la que basta poner "amor" o "paz" para que arranque suspiros a los lectores, películas basura con guiones de retardados, con una interpretación de espectáculo de escuela.
Y lo peor, lo que me jode hasta la saciedad es esta mierda de querer defender técnicamente esta plaga de basura, de creación comercial, de comida a granel para las fieras. Es una puta mierda, y ya me lo pueden razonar de todas las maneras posibles que me niego a tragármela, que antes me muero de hambre o de insociabilidad que tararear la canción de un retrasado, que ver el programa de un imbecil cuatro ojos que se cree progre, que leer historias de tipos que se consideran rompedores por poner bulgaridades, o escritoras de medio o bajo pelo con cuatro palabritas pedoras rimadas como el ojete, o de alabar superproducciones cuyo único mérito es contar con buena publicidad; ya se sabe, "diles que es bueno y lo será".
En fin, seguro que después me vienen con el discurso de la tolerancia, el respeto y la diversidad... y me parece estupendo!! ojo!, pero estamos zampando mierda gratuitamente y a dos manos y, sinceramente, ante eso a mí me viene a la cabeza un único adjetivo: Idiotas.
No estoy de mal humor ni mucho menos, tampoco es una crítica constructiva sino todo lo contrario, destructiva. No es la forma que generalmente utilizo para decir las cosas (por lo menos por este medio) pero me tiene harto ya, de sobremanera, las sandeces que nos dicen, que nos venden, las cosas con falta de criterio desde todo punto de vista que nos quieren hacer creer por no usar algo tan siple y básico como el SENTIDO COMÚN.
Basta!!, me cansé!
2 comentarios:
Si, soy yo de nuevo.La gente come mierda es verdad, comen los que le da la tele.Desde un utensillo de cocina con poderes hasta pastillas que curan el cáncer. Así de versátil y dañina es el mundo de las telecomunicaciones.Por el lado de la radio no tengo más que desaprobación , la "música" se centra si no es en sexo salvaje y perras calientes , en amores des encontrados y tristes y patéticos hombres llorando por la mujer amada , sienten tanto amor que solo pueden utilizar unas pocas palabras : te amo , te fuiste , volve. En fin: auriculares, éxitos y saludos.
Genial Anyuleta! No soy el único!
Deprimente van las cosas ultimamente.
Besos y sentido común
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