Hace unos días, en una se esas noches de lluvía en que se nos cagó el partido de tenis que íbamos a tener. Los cuatro jugadores nos refujiamos en el bar del centro deportivo y esperamos por si calmaba tomando varias tazas de café y enfrascándonos en una larga charla que por cualquier motivo desembocó en un tema : los tabús. Como pasamos varias horas allí sentados debatiendo sobre tema, llegamos entre los cuatro a varias conclusiones que hoy quiero aquí exponeros:
Tendemos a pensar que los que vivimos en países occidentales en este siglo XXI hemos avanzado mucho, que somos muy modernos, que pensamos muy distinto a nuestros padres y no digamos a nuestros abuelos y que hemos sido capaces de desembarazarnos de un montonazo de prejuicios y tabúes y que por ello somos por fin seres mucho más libres.
¿Cómo vamos a limitarnos con tabúes y prohibiciones que recortarian nuestra libertad?, ¡nosotros que pronto llegaremos a Marte y que ya casi conocemos el código genético, el misterio de la vida!, pensamos que eso son cosas del pasado y pertenecen a las sociedades primitivas e incultas. Pues yo creo que no, que es una idea equivocada pensar que los tabúes son cosas del pasado.
Si pensamos un poco en ello, podremos darnos cuenta rápidamente que nada más lejos de la realidad y veremos como los tabúes están presentes en nuestra sociedad, en nosotros mismos y tienen plena vigencia, hasta el punto de que aquél que no los siguiera podría sentir el rechazo colectivo.
Naturalmente los tabúes no tienen que ser los mismos que en la antigüedad, aunque muchos de ellos aún perduran y además vamos añadiendo un montón de nuevos.
Hay algunos que eran y son comunes a todas las civilizaciones, por ejemplo : el canibalismo, la zoofilia, el incesto, la pedofilia y otros, aunque pueden ser tolerados casos excepcionales (como el del accidente de aviación que sus supervivientes tuvieron que alimentarse de los cadáveres para sobrevivir). Otros muchos tabúes permanecen con el paso del tiempo: el sexo, en muchos casos la homosexualidad, los desnudos (más de hombres que de mujeres) y otros que tienen que ver con la privacidad de las funciones fisiológicas, los fluidos y las secreciones propias del cuerpo humano --la sangre, la saliba, el semen, la orina, los excrementos--. Por eso ciertas cosas nunca deben de verse ni tan siquiera simularse en el cine o la TV (orinar,defecar,eyacular... etc.), los órganos genitales no se puede mostrar: vaginas ni penes (sobre todo erectos) y aunque se admiten ciertas imágenes de coitos simulados, el sexo explícito continua tratándose como algo prohibido, en películas XXX o en sitios muy concretos.
Una de las novedades es que los actuales tabúes ya no están impuestos por los credos religiosos (no comer cerdo, los ayunos, las abstinencias, no fornicar y algunas otras imposiciones), ahora vienen dictados por la ciencia moderna, la biología y lo que se considera politicamente correcto. Con el desarrollo de la Salud Pública y los avances farmacológicos se transmite a la gente la idéa de que es oblitario estar sano. No se puede estar gordo, ni demasiado delgado, ni comer ni beber determinadas cosas, hacer ejercicio es obligatorio y los cuerpos feos son despreciables. ¡La fealdad es un castigo de la naturaleza!.
Ahora ya no es la religión quien prohibe, ahora es el Estado quien dicta las normas a seguir, quien nos dice que es "pecado" y como penitencia nos impone multas y más impuestos para llevarnos por el buen camino. ¡No fumarás!, ¡Tendrás la tensión baja! ¡No andarás en el auto a mas de 60, o lo que sea!, ¡No comerás grasas ni beberás determinadas cosas!, ¡El azúcar es veneno!, ¡Prohibido estar gordo!, ¡y un montón de cosas más que si nos ponemos a pensar en ello iremos descubriendo.
Hay algunas enfermedades que las consideramos tabú: El cáncer, el sida, la ceguera, la parálisis, la subnormalidad. Incluso para nombrarlas utilizamos otros términos: cáncer=una larga enfermedad, ciego=invidente, paralítico=inválido, subormalidad=capacidades especiales.
Las enfermedades mentales son "feas y desagradables" y la tendencia de las familia es esconderlas y ocultar al enfermo de los ojos de los demás. Se disimula diciendo que son pequeñas depresiones o stress, cuando detrás de ello pueden haber patologías mucho más graves, demencias como han habido siempre y ahora quizás más. Si alguien come raro o mal, ya cae sobre él/ella la sospecha de una bulimia o de anorexia.
En estos tiempos es obligatorio ser joven, alargar la juventud todo lo que se pueda, la vejez "es fea, desagradable" y por ello hay que eternizar la juventud. En cuanto la vejez ya no puede disimularse la tendencia es apartar a los "viejos" de la sociedad activa. La vejez muestra el deterioro físico inevitable, que es mucho mejor no ver y además los "viejos" representan muchas de las cosas que hoy en día la sociedad desprecia: tradición, principios morales, achaques, cuerpos feos, dependencia de otras personas y además es la antesala de la muerte.
También hay lugares tabú: cementerios, iglesias, lugares donde ha ocurrido un crimen o algo extraordinario. También nombrar ciertas palabras: Nombres de dioses, y en ciertos países los de sus mandatarios, reyes, presidentes etc.
Uno de los tabús más importantes de hoy en día es el de la muerte, el "GRAN TABÚ". Además, en general, se creía en la vida ultraterrenal, ahora no, la muerte hay que ocultarla, no pensar en ella y cuando inevitablemente nos roza de cerca, se aparta al difunto lejos de casa, en lo sanatorios, lugares asépticos, sin nada que nos recuerde a que está destinado, en muchos casos recuerdan más a un hotel que a un lugar para despedir a los muertos. Las cremaciones, cada día abundan más, para desembarazarlos del cadáver lo antes posible. Van desapareciendo los ritos y las ceremonias son cada vez más ligth y cortas, es una manera de pasar página lo antes posible, porque parece como si la muerte contaminara. Si pudiéramos evitarnos el tiempo de duelo, también se haría. Hay que olvidarse de ese ser cuanto antes, porque todos sabemos y somos plenamente conscientes de ello de que eso nos ocurrirá a nosotros ineludiblemente antes o después y cuanto menos pensemos en ello mejor.
Solo he pretendido dejar estas lineas para que reflexionemos y nos demos cuenta de que en realidad estamos aún a años luz de ser seres verdaderamente libres, capaces de pensar y decidir por nosotros mismos, sin complejos ni tabúes.
En fin...