Quizá el estado (emocional), y un porro de por medio me haya liberado aun más de esas barreras que nos ponemos a nosotros mismos e impedimos que sensaciones de este estilo nos sucedan.
Particularmente siempre las tuve, y no es ningún delirio, es algo "místico", si se quiere, que viene desde lo mas profundo de tu propio ser llevandote a sensaciones que realmente, al principio, ¡dan miedo!
El hecho es que anoche mismo he tenido una de esas tenebrosas y maravillosas experiencias: Sentia como si mi mamá (fallecida en Diciembre de 2009, para el que no esté muy al tanto del blog) me estuviese hablando, y a pesar que, digamos, "la veo" en sueños cada tanto y martillandome la cabeza interpretando dichas experiencias oníricas, es la primera vez que vuelvo a sentir su voz. Y como el Blog es algo en donde uno vuelca lo suyo y me sirve principalmente para plasmar y desahogarme de las cosas, lo comparto (alimentando del mismo modo mi estima).
De una forma mas poética fue así:
Voces, mil, miles de voces susurrando. El tiempo ha pasado por las opciones y días dorados han quedado de lado desde Diciembre, pero la felicidad igual se hace presente. No parece que pueda verte aunque mis ojos están bien abiertos. "Pero sé que te veré una vez más, cuando te vea, te veré en el otro lado" me dijo.
"Alejándome, odio verte llorar. Afligida, odio decir adiós". Y pienso: Polvo y cenizas por siempre, sí, el destino inevitable de todos, y me puse muy feliz, de veras, se me dibujó una sonrisa en el rostro.
"Aunque sé que debemos ser separados, tan seguro como las estrellas están en el cielo, voy a verte cuando llegue a la Gloria. Y te veré, te veré en el otro lado" Sí, le dije, te veré... te veré en el otro lado.
Nunca pensé que me sentiría así, es extraño estar solo, sí. Pero estaremos juntos tallados en piedra y marcados a fuego en el corazón.
"Estaba abajo, pero ahora estoy volando directamente a través de la gran división. Sé que estás llorando, pero detendré tu llanto cuando te vea en el otro lado"
Sí. Te veré. Te voy a ver. Dios sabe que te veré, te veré en el otro lado.
Y con una lágrima escribo el punto final.

